Marité Corbella

Mi nombre es Marité Corbella, soy profesora de Castellano y casi no recuerdo etapas como alumna, profesora y directiva que no hayan estado ligadas indisolublemente al destino de los Colegios de la Patria.

Soy una orgullosa ex – alumna del Pellegrini, adonde ingresé a los doce años con las mismas expectativas y similares sueños que los chicos que hoy acompaño en este curso, y de donde egresé con una medalla de oro que hoy me sigue llenando de tanta satisfacción como cuando se la dediqué a mi padre, la persona que me abrió un camino de logros académicos y profesionales, al elegir por mí este tipo de colegio.

Posteriormente estudié la Carrera de Letras en la UBA, de donde egresé con Medalla de Honor por mis calificaciones. Cuando me preguntaban si había ido al Buenos Aires, por mi excelente promedio en Latín, yo contestaba invariablemente: “Fui a un Colegio que me enseñó a estudiar; la materia es lo de menos.” Así de amplio y generoso era entonces el panorama que el “Charly” nos brindaba a los que salíamos de sus aulas para transitar el camino de la vida y de las respectivas profesiones.Cuando ingresé en la docencia, lo hice por la puerta grande: recién recibida, fui convocada por mi Facultad primero y por el Pellegrini después, donde había dejado muy buena impresión por las Prácticas Pedagógicas que elegí hacer en la Escuela. Al mes, fui llamada a los claustros del Colegio Nacional de Buenos Aires, por profesores que habían observado mi desempeño en el Pellegrini. A partir de entonces y salvo un año y medio en el Ilse y mi paso como Rectora por el Colegio Edward Shields en el ámbito privado, me desempeñé casi con exclusividad en los dos colegios de la UBA, donde recorrí todos los aspectos de la docencia.

Desde el comienzo de mi carrera docente, trabajé como profesora de planta y de los cursos de ingreso del Ilse, del Pellegrini y del Nacional Buenos Aires y en este último, de 1990 a 1995, fui Coordinadora de la materia Castellano , teniendo a mi cargo la confección y supervisión de las Guías de Aprendizaje del Curso Oficial y del respectivo programa, la elección del material bibliográfico y la selección del personal contratado al efecto.

 

En el Buenos Aires, además, durante 18 años dicté Castellano y Literatura de 1° a 5° año y seguí haciéndolo después de ganar el concurso como titular en 1996.

 

Hoy dirijo mi propio Instituto, llevando adelante una empresa que pretende tener muy claros los principios de honestidad y transparencia que distinguen a los Cursos Oficiales de los Colegios de la UBA. No quería que el mío fuese un Instituto más, de aquellos a los cuales tanto hemos criticado desde la vereda oficial.

 

¿Cómo explicarlo claramente para las personas que no son de esta actividad? No quería un Instituto donde se le mintiera a la gente acerca de las posibilidades reales de un chico que, por diversas razones, no pudiera acceder a los claustros tan deseados. No quería ese afán mercantilista que se disfraza con porcentajes exitosos, cuando los que estamos en el tema sabemos que mienten estadísticas para no perder “un cliente” sin pensar el daño que pueden hacer a toda una familia. No quería la mentira de los que dicen que pueden dar Matemáticas, Castellano, Historia y Geografía, que a nivel universitario son carreras con más de 30 materias, siendo psicopedagogos, licenciados en Educación o simplemente maestras y, en el peor de los casos, ex – alumnos de los dos colegios, que se juntan para “hacer unos pesos” y luego desaparecer sin dejar una trayectoria de la cual enorgullecerse… No quería dando clases en mis aulas, como profesores, a alumnos de tercer año de las respectivas carreras, mal pagos y sin ninguna relación afectiva con el proyecto.

 

Sobre la premisa de la Verdad y la Calidad se fundó este lugar que cuenta, además, con mi compromiso personal acerca de la profesionalidad con las que están elaboradas las Guías de Aprendizaje y el cuidado con que ha sido seleccionado y supervisado el personal calificado que lo integra.

 

Los invito a conocer mi proyecto recorriendo esta página.

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